Más allá de la hegemonía info-comunicacional que detenta al poseer importantes radios y canales de televisión, el peso contundente del poder monopólico del Grupo Clarín reside en la cantidad de sistemas de cable que el holding explota: 244, frente a los 24 que la ley avala. Esa concentración desmesurada le permite al Grupo Clarín decidir qué señales entran a sus sistemas y cuáles no, lo que -en un país con una de las principales tasas de penetración del cable en el mundo- constituye un atentado a la pluralidad, la diversidad y la libertad de expresión.

Ver: Las más de 240 empresas de cable del Grupo Clarín, en Télam.

Ver: Especial – Ley de medios audiovisuales, en Télam.